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Revisar contratos con IA

Equipo Plumii ·

Rodrigo es el abogado de una empresa de arriendo de maquinaria en Puerto Montt. Un cliente nuevo mandó su propio contrato de arriendo, veinte páginas, y quiere firmar esta semana. Rodrigo necesita encontrar rápido las cláusulas que cargan el riesgo a su empresa: responsabilidad por daños, multas por atraso, término anticipado. Sube el PDF a un asistente de IA y le pide que las marque.

La primera página del contrato es la comparecencia: «don Juan Pérez Soto, chileno, casado, ingeniero, cédula nacional de identidad N° 12.345.678-9, domiciliado en…, en representación de Constructora del Sur SpA». Al final vienen las firmas, y en un anexo, el aval: otra persona, con su cédula, su domicilio y una declaración de lo que tiene.

Las empresas no son titulares; quienes firman, sí

La Ley 21.719 protege los datos de las personas naturales (artículo 1°). La razón social, el RUT y el domicilio de la constructora no son datos personales. Pero el contrato no lo firma una sociedad sola: lo firma una persona en su representación, y esa persona tiene nombre, cédula, estado civil, profesión y domicilio. Eso sí son datos personales, en el sentido que explicamos en la Ley 21.719 en tres conceptos.

En un contrato típico hay varias personas naturales:

Qué necesita la IA para revisar cláusulas

Para encontrar una cláusula de responsabilidad desequilibrada, la IA necesita el texto de las cláusulas. No necesita saber quién es don Juan Pérez, dónde vive ni si está casado. El análisis jurídico de una cláusula de multas es el mismo con nombres que con «EL ARRENDATARIO».

La ley lo llama proporcionalidad: los datos que se traten deben limitarse a los «necesarios, adecuados y pertinentes» para el fin (artículo 3°, letra c). Y el artículo 14 quáter le pide al responsable medidas para que, por defecto, sólo se traten los datos estrictamente necesarios para cada actividad.

Ejemplo. Antes de subir el contrato, Rodrigo borra la comparecencia, la hoja de firmas y el anexo del aval, y cambia los nombres que quedan en el cuerpo por «EL ARRENDADOR», «EL ARRENDATARIO» y «EL CONTACTO DE OBRA». Le pide a la IA: «marca las cláusulas que cargan a EL ARRENDADOR riesgos que no controla, y explica por qué». La revisión es la misma; los datos de cuatro personas se quedaron fuera.

El anexo del aval merece un cuidado aparte

Una declaración de patrimonio, una lista de deudas o una referencia a que el aval está en una repactación dicen mucho de la economía de una persona. La ley cuenta la situación socioeconómica entre los datos sensibles (artículo 2°, letra g), los que trata con reglas más exigentes. Si la revisión que pides no es sobre el aval, ese anexo no tiene por qué ir.

Con qué permiso se usan esos datos

Revisar un contrato no exige pedirle consentimiento a cada persona que aparece en él. La ley permite tratar datos sin consentimiento en varios casos (artículo 13): cuando hace falta para celebrar o ejecutar un contrato con el titular, o para medidas precontractuales que el titular pidió; para defender un derecho ante los tribunales; o por un interés legítimo del responsable, siempre que no afecte los derechos y libertades del titular. Cuál de esas bases aplica a cada persona —la parte, su representante, el aval— es algo que tu empresa tiene que poder mostrar: la ley dice que el responsable «deberá acreditar la licitud del tratamiento».

Lo que cambia con una IA es que entra un tercero: el proveedor que procesa el texto. La ley lo llama encargado y pide que trabaje con un contrato que diga el objeto del encargo, su duración, la finalidad, el tipo de datos, a quiénes se refieren y los derechos y obligaciones de cada parte (artículo 15 bis). Es un contrato que tú, como abogado de la empresa, probablemente vas a revisar. Lo explicamos en el contrato de encargo.

Y si los datos se procesan fuera de Chile, como pasa con casi toda la IA, es una transferencia internacional, con sus propias reglas (artículo 27): lo vemos en cuando los datos salen de Chile.

Dónde entra Plumii

En Plumii, con la plantilla de partida, los nombres, RUT, correos, teléfonos y direcciones que escribas en el chat se tapan antes de llegar al modelo, que lee «{NAME}, RUT {rut}». Si subes el contrato como archivo (hasta 5 archivos de 4 MB por proyecto o conversación), un modelo distinto al del chat lo lee entero una vez, tal cual y sin la regla de datos, para poder buscar en él; no lo guarda. Después, lo que el modelo del chat recibe del contrato pasa por la regla. Por eso conviene cortar la comparecencia y las firmas antes de subirlo. En una empresa, Plumii trabaja como encargado bajo un contrato de encargo. Mira cómo funciona. Si trabajas en un estudio y no en una empresa, sigue con estudios jurídicos y la IA.


Este artículo es información general, no asesoría legal. El texto oficial de la ley está en la Biblioteca del Congreso Nacional.

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