Sebastián trabaja en selección en una empresa contratista que presta servicios a una faena de la Región de Antofagasta. Se abrió la contratación para una nueva etapa del proyecto: 120 puestos, 3.400 postulaciones en diez días. A los preseleccionados los mandan a hacerse el examen preocupacional, y los resultados vuelven en una planilla desde el centro médico. En la reunión del lunes alguien propone: «Juntemos los CVs y la planilla de exámenes, se lo pasamos a la IA y que nos arme la lista final».
Lo que cambia en minería no es la ley, que es la misma de Filtrar CVs con IA. Cambian dos cosas: el examen y la escala.
El examen preocupacional es un dato de salud
Un CV trae datos personales. Un examen preocupacional trae datos de salud, y la Ley 21.719 cuenta los datos relativos a la salud entre los datos sensibles (artículo 2°, letra g). Qué los hace distintos está en Qué es un dato sensible.
Para los datos de salud, el artículo 16 bis es especialmente estricto. Sin consentimiento, sólo se pueden tratar en los casos que enumera, y uno de ellos es el tratamiento necesario para fines de «medicina preventiva o laboral, evaluación de la capacidad laboral del trabajador» (letra e). Y el mismo artículo prohíbe tratar y ceder datos de salud recogidos en el ámbito laboral, salvo que una ley lo autorice expresamente en casos calificados y dentro de esos casos.
O sea: el examen existe para un fin preciso, que es saber si la persona puede hacer ese trabajo. Su resultado no está para entrar a una conversación con 3.400 CVs.
Lo que la selección necesita del examen
Si la pregunta es si alguien puede hacer el trabajo, quien selecciona necesita esa respuesta, no el detalle del examen. Es el principio de proporcionalidad: sólo los datos «necesarios, adecuados y pertinentes» para el fin (artículo 3°, letra c). El detalle clínico se queda con quien lo tiene que manejar.
Ejemplo. En vez de juntar las dos planillas, el equipo de Sebastián trabaja en dos flujos. Con la IA resume las postulaciones contra los requisitos del cargo, sin datos de contacto, y una persona decide a quién preseleccionar. El resultado del examen llega por otro lado y sólo a quien debe conocerlo, y nunca pasa por el chat.
La escala cambia las obligaciones
Con miles de postulantes, hay deberes que en una selección chica casi no aparecen.
- Evaluación de impacto. El artículo 15 ter la exige siempre, antes de empezar, en cuatro casos. Una selección como ésta puede caer en tres: tratamiento masivo o a gran escala (letra b), evaluación sistemática y exhaustiva de aspectos personales basada en tratamiento o decisiones automatizadas, con efectos jurídicos significativos (letra a) y tratamiento de datos sensibles en las hipótesis de excepción del consentimiento (letra d). La Agencia va a publicar una lista orientativa de cuándo se requiere.
- Revisión humana a escala. El derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas, con explicación, intervención humana y revisión (artículo 8° bis), vale para cada uno de los 3.400 postulantes. Si la IA descarta y nadie mira, hay 3.400 personas con derecho a pedir que alguien lo haga. Conviene planificar quién revisa y cómo se pide.
- Filtraciones. Si se filtra la planilla de exámenes, son datos sensibles: además del reporte a la Agencia, hay que avisar a cada persona afectada (artículo 14 sexies). Y al fijar una multa, la Agencia considera el número de afectados y si había datos sensibles (artículo 37).
Quién responde
Si la contratista selecciona para su propio personal, ella es la responsable de esos datos. Si una consultora selecciona por cuenta de la contratista, la consultora es encargada y las reglas son las de Consultoras de reclutamiento e IA. En cualquier caso, la herramienta de IA es un encargado más: necesita contrato (artículo 15 bis), y si los modelos corren fuera de Chile, hay transferencia internacional (artículo 27).
Cómo ordenarlo
- Antes de abrir la convocatoria, revisa si corresponde la evaluación de impacto.
- Avisa en la convocatoria que se usa IA para ordenar postulaciones y que una persona revisa cada una.
- Dos flujos que no se tocan: CVs por un lado, exámenes por otro.
- La IA resume, una persona decide, y queda anotado por qué.
- Al cerrar, suprime lo que ya no hace falta: los datos se guardan sólo por el tiempo necesario para el fin (artículo 3°, letra c).
Dónde entra Plumii
Plumii es un chat de IA, no un sistema de selección: sirve para leer y resumir postulaciones de a poco, con hasta 5 archivos de 4 MB por conversación o proyecto. Con la plantilla de partida, nombres, RUT, correos, teléfonos y direcciones se tapan antes de llegar al modelo; si los CVs se suben como archivos, un modelo distinto al del chat los lee enteros una vez, tal cual y sin la regla. El filtro no reconoce los datos sensibles: si alguien pega un resultado de examen, «{NAME}: hipoacusia leve» llega al modelo con el dato de salud y sin el nombre. Por eso el examen se queda fuera. Y la decisión y la revisión humana siguen siendo de la empresa. Más en Recursos humanos.
Este artículo es información general, no asesoría legal. El texto oficial de la ley está en la Biblioteca del Congreso Nacional.